Los primeros días de germinación y desarrollo de una semilla son los más críticos para su supervivencia. Con el propósito de lograr que una cantidad mayor de plantas sobreviva a este periodo, el hombre ha desarrollado técnicas de propagación e instalaciones especiales.
Son construcciones especiales y simples para la asistencia en la propagación y crecimiento de plantas y árboles jóvenes.
Existen variables que ayudan a lograr una mayor eficiencia de estas instalaciones, como construir los viveros en los sitios donde el hábitat corresponde al de los árboles nativos a propagar, con lo que se ahorran materiales de aislamiento.
En el Vivero, cambie cada cierto tiempo o mínimo cada año el tamaño de la bolsa que contiene al árbol; de lo contrario se atrofian las raíces.
Propague siempre en bolsas individuales los árboles nativos de Chile y retire el contenedor justo al momento de plantar en terreno. Las raíces de los árboles nativos se ven afectadas si reciben aire o mal trato.
Los Viveros se construyen en lugares con disponibilidad de agua permanente y acceso fácil.
Los suelos de los viveros son de preferencia de tierra o pastelones sin radier.
La altura se determina por sobre la comodidad del desplazamiento, con pilotes empotrados que sostienen el techo, idealmente sin paredes solo algún cortaviento si existen corrientes de aire.
El mejor techo es de malla sombreadora blanca.
Organización sin Fines de Lucro · Desde 2012
Somos una organización chilena que favorece el encuentro entre la flora nativa y las personas, con el interés y beneficio público de contribuir a la valorización del patrimonio natural nativo de Chile, el medio ambiente y la calidad de vida.
Incentivamos la elección correcta del árbol nativo en su contexto de comunidad biológica, parte de un sistema físico químico, anímico natural y característico.
arboles@bosqueandino.cl